- Mi amor, ¿Te gustan los niños? -
- No mucho... ¿Por qué, fea? No me digas que estás embarazada... -
- No!! Claro que no!! Solo es curiosidad... Soñé que había dado a luz a una niña. -
- ¿Si? Y... ¿Quien era el padre? -
- No lo recuerdo. Pero supongo que no eras tú. -
- Que alivio. Ni siquiera en sueños quiero esa clase de compromisos. -
- Completa la frase: Ni siquiera en sueños quieres esa clase de compromisos conmigo. -
- Si, tienes razón. Contigo no se puede. -
- Nunca has querido que realmente se pueda. -
- Tú tampoco. -
- Por Dios! Claro que lo he querido. -
- De cualquier manera no entiendo de qué te quejas. ¿Acaso no estás feliz con el tarado de tu novio? -
- Muchas veces he pensado que estaría más feliz contigo. -
- Tú estás conmigo, Patricia. -
- Sí, estoy contigo una vez a la semana, con suerte dos. Y siempre escondida de todo el mundo. Cuidándome de que nadie nos vea por ahi. Estoy cansada de eso. -
- Cielito, yo no te estoy obligando. -
- Lo sé. Pero me gustaría que tuviésemos algo de verdad. No un simulacro de noviazgo clandestino. -
- ¿Por qué? -
- Porque eso no me basta. Porque yo quiero alguien con quien pueda salir tomada de la mano sin andar vigilando que nadie conocido esté cerca, quiero alguien de quien pueda hablarle a mis amigas, quiero alguien que me dedique todos sus días y no dos horas CUANDO SE PUEDA... -
- Tú tienes alguien así, Y... Sorpresa! no soy yo. Tu problema es el cochino ego, sólo quieres un novio bonito para mostrarselo al mundo. Y sin que esto suene gay: Sorpresa! Ya lo tienes. Y no soy yo. -
- Si tú quisieras serlo quizas las... -
- Si yo quisiera serlo ya lo sería. Cuando me hablaste de ese sueño pensé por un momento en la posibilidad de que el tiempo pase y sigamos con esto. ¿Quieres que le gritemos al mundo que estamos juntos? ¿Te imaginas lo complicado que sería? A veces me pongo a pensar en esto y no sé si lo merecemos. ¿Qué haremos con esto si más adelante tenemos que sentar cabeza y casarnos con nuestras parejas ó algo así?
- Dudo mucho que eso ocurra. -
- Es una posibilidad y lo sabes. -
- Pero no quiero seguir con eso. Quiero estar contigo. -
- No se puede. Sabes que no se puede. Esto no tiene otra salida que seguir a escondidas. ¿O prefieres cortarme y seguir siendo infeliz con tu novio bonito? -
- No quiero dejarte. -
- Entonces dejate de dramas y besame... Te doy permiso de soñar que tienes un hijo conmigo por hoy.
jueves 26 de julio de 2007
martes 17 de julio de 2007
Entre sábanas
- ¿Ves mi directorio telefónico? Todas estas mujeres se acuestan conmigo... -
- ¿Y por qué tienes que decirmelo? -
- Para que te enteres. ¿No me dijiste que querías que fuese sinero? -
- Hay cosas que no me interesa saber. Además no te creo. Exageras. -
- Estás celosa. -
- Por dios! Claro que no. -
- Sí lo estás. Pero no te culpo. Sé que soy un encanto. -
- Que ego el tuyo. Lo detesto. -
- Ah no! Soy feo entonces, soy horrible, asusto!! ¿Eso es lo que quieres que diga? -
- Sabes que no soporto a los hombres creídos. -
- Pero estás loquita por mí. Acéptalo y ya. -
- Dices tú. No deberías estar tan seguro. -
- Lo estoy. Y sabes que no es mentira. -
- Yo no estoy loca por ti. Eso es absurdo. Me conoces. -
- ¿Entonces por qué te acuestas conmigo? O mejor dicho, ¿Por qué engañas al tarado de tu novio conmigo? Porque tú no estás sola. -
- Tú tampoco lo estás. Y eso no significa que estás loquito por mi. -
- En eso tienes toda la razon, mi cielito. -
- ¿Sabes qué se me acaba de ocurrir? Que sería maravilloso que no abrieras la boca en toda la noche. -
- ¿Por qué? ¿Porque sabes que te digo la verdad? -
- No. Porque me aburres. Eres totalmente aburrido. -
- Pero cuando estoy encima de ti no te parezco aburrido. Ahí sí te diviertes. -
- Si... Y ya que no puedes estar encima de mi todo el tiempoes mejor que te quedes calladito. -
- ¿Y quien dice que no puedo estar encima de ti todo el el tiempo? -
En ese momento termina el diálogo. Terminan las palabras. en el aire el ´nico ruido que se escucha es el de nuestros gemidos. Mi cuerpo siente las gotas de sudor que van cayendo de su rostro. Mis manos revuelven sus cabellos y los toman con fuerza. Entre sábanas nuestra guerra se detiene durante los minutos que hacemos el amor. Esa es la única manera en la que no discutimos. Es la única forma de olvidar que nos odiamos el uno al otro. Que no nos soportamos. Entre sábanas no importa qué ocurrió hace 20 minutos ó qué va a pasar mañana. No buscamos alguna forma de herirnos ó de molestarnos. Simplemente nos dejamos llevar. Sé que él no siente nada por mí ¡¿Y qué importa?! Yo tampoco deberiá sentir nada por él,y sí siento. Ese es mi mayor error. Pero al menos entre sábanas sé que sí es sincero, que no tiene necesidad de fingir, que sus besos no son falsos porque nada lo obliga a estar conmigo. Que si estamos juntos es por mutuo acuerdo y no tenemos nada que ocultarnos. . Y ambos sabemos que lo que ocurre entre sábanas muere entre sábanas. Y luego salimos a la calle y nos saludamos como si no nos hubiésemos visto. Yo me voy a mi casa a arreglarme para recibir a mi novio formal, y él se va a su casa para arreglarse e ir a visitar a su novia formal. No ha pasado nada. Y si alguien me pregunta por él digo que no lo he visto, que no sé donde está, que hace mucho que no hablamos, que perdimos el contacto. Y si alguien pregunta por mí él dice lo mismo. Así es siempre.
- ¿Sabes, fea? Ayer estaba pensando en ti. -
- No me digas fea, idiota! -
- Es por cariño. No te enojes. -
- Y por qué estabas pensando en mi? -
- No sé. Es raro. Generalmente pienso en mujeres bonitas. -
- Vas a seguir diciéndome fea? -
- Te miento entonces? Ay si... Belleza, lindura...!! -
- Bueno si soy fea entonces tienes malos gustos. -
- A veces. -
- Uy, No te soporto!! -
- Tranquila. Seguro pronto me aburriré de ti y me buscaré otra. -
- Ves? Por eso me caes mal! Además no deberás decir tantas estupideces. Ambos sabemos que no vas a dejrme. -
- No lo haré. Porque te quiero. -
- Ya! callate! No hables más! -
- ¿Por qué no quieres que hable? -
- Porque esa es la unica forma de que no me mientas. Vístete y vamonos ya. -
- ¿Te quieres ir tan pronto? -
- ¿Acaso tienes una mejor idea? -
- Tengo ideas para el resto de la noche. -
- Ah si? -
- Si. Y todas te incluyen. -
- Entonces somos dos. -
Y así pasamos toda la noche. Luego amanece y ya no nos conocemos.
- ¿Y por qué tienes que decirmelo? -
- Para que te enteres. ¿No me dijiste que querías que fuese sinero? -
- Hay cosas que no me interesa saber. Además no te creo. Exageras. -
- Estás celosa. -
- Por dios! Claro que no. -
- Sí lo estás. Pero no te culpo. Sé que soy un encanto. -
- Que ego el tuyo. Lo detesto. -
- Ah no! Soy feo entonces, soy horrible, asusto!! ¿Eso es lo que quieres que diga? -
- Sabes que no soporto a los hombres creídos. -
- Pero estás loquita por mí. Acéptalo y ya. -
- Dices tú. No deberías estar tan seguro. -
- Lo estoy. Y sabes que no es mentira. -
- Yo no estoy loca por ti. Eso es absurdo. Me conoces. -
- ¿Entonces por qué te acuestas conmigo? O mejor dicho, ¿Por qué engañas al tarado de tu novio conmigo? Porque tú no estás sola. -
- Tú tampoco lo estás. Y eso no significa que estás loquito por mi. -
- En eso tienes toda la razon, mi cielito. -
- ¿Sabes qué se me acaba de ocurrir? Que sería maravilloso que no abrieras la boca en toda la noche. -
- ¿Por qué? ¿Porque sabes que te digo la verdad? -
- No. Porque me aburres. Eres totalmente aburrido. -
- Pero cuando estoy encima de ti no te parezco aburrido. Ahí sí te diviertes. -
- Si... Y ya que no puedes estar encima de mi todo el tiempoes mejor que te quedes calladito. -
- ¿Y quien dice que no puedo estar encima de ti todo el el tiempo? -
En ese momento termina el diálogo. Terminan las palabras. en el aire el ´nico ruido que se escucha es el de nuestros gemidos. Mi cuerpo siente las gotas de sudor que van cayendo de su rostro. Mis manos revuelven sus cabellos y los toman con fuerza. Entre sábanas nuestra guerra se detiene durante los minutos que hacemos el amor. Esa es la única manera en la que no discutimos. Es la única forma de olvidar que nos odiamos el uno al otro. Que no nos soportamos. Entre sábanas no importa qué ocurrió hace 20 minutos ó qué va a pasar mañana. No buscamos alguna forma de herirnos ó de molestarnos. Simplemente nos dejamos llevar. Sé que él no siente nada por mí ¡¿Y qué importa?! Yo tampoco deberiá sentir nada por él,y sí siento. Ese es mi mayor error. Pero al menos entre sábanas sé que sí es sincero, que no tiene necesidad de fingir, que sus besos no son falsos porque nada lo obliga a estar conmigo. Que si estamos juntos es por mutuo acuerdo y no tenemos nada que ocultarnos. . Y ambos sabemos que lo que ocurre entre sábanas muere entre sábanas. Y luego salimos a la calle y nos saludamos como si no nos hubiésemos visto. Yo me voy a mi casa a arreglarme para recibir a mi novio formal, y él se va a su casa para arreglarse e ir a visitar a su novia formal. No ha pasado nada. Y si alguien me pregunta por él digo que no lo he visto, que no sé donde está, que hace mucho que no hablamos, que perdimos el contacto. Y si alguien pregunta por mí él dice lo mismo. Así es siempre.
- ¿Sabes, fea? Ayer estaba pensando en ti. -
- No me digas fea, idiota! -
- Es por cariño. No te enojes. -
- Y por qué estabas pensando en mi? -
- No sé. Es raro. Generalmente pienso en mujeres bonitas. -
- Vas a seguir diciéndome fea? -
- Te miento entonces? Ay si... Belleza, lindura...!! -
- Bueno si soy fea entonces tienes malos gustos. -
- A veces. -
- Uy, No te soporto!! -
- Tranquila. Seguro pronto me aburriré de ti y me buscaré otra. -
- Ves? Por eso me caes mal! Además no deberás decir tantas estupideces. Ambos sabemos que no vas a dejrme. -
- No lo haré. Porque te quiero. -
- Ya! callate! No hables más! -
- ¿Por qué no quieres que hable? -
- Porque esa es la unica forma de que no me mientas. Vístete y vamonos ya. -
- ¿Te quieres ir tan pronto? -
- ¿Acaso tienes una mejor idea? -
- Tengo ideas para el resto de la noche. -
- Ah si? -
- Si. Y todas te incluyen. -
- Entonces somos dos. -
Y así pasamos toda la noche. Luego amanece y ya no nos conocemos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






